Ya se ha escrito mucho sobre la belleza y la importancia de la guitarra en el mundo de la música. Algunos se podrían llegar a preguntar qué es lo que estos dos hermanos pueden aportar a este fascinante mundillo del que prácticamente está todo dicho. Tampoco es fácil para mi hacer examen de conciencia e intentar convencer a nadie de las razones por las que deban comprar o sencillamente interesarse por nuestros instrumentos así que, tras haberme pasado varios días pensando cual es la forma más inteligente de abordar un texto convincente, he optado sencillamente por decir la verdad: se trata de la crónica de una obsesión. ¿Acaso conocen ustedes a alguien que pretenda hacer algo mejor que nadie y que no esté un poco loco? Yo tampoco, y quizás sea esa pequeña particularidad la que marque algún día la diferencia. Les pondré un ejemplo claro por el que podrán entender de lo que estoy hablando. Nuestros orígenes parten de los instrumentos de viento madera a los que nos hemos dedicado durante más de quince años, entre ellos la gaita irlandesa como artículo estrella. Algunos ya nos conocerán por esa faceta pero no todos saben hasta qué punto hemos sido capaces de desarrollar una habilidad para meternos en investigaciones y más líos y salir mas o menos airosos y hasta me atrevería a decir que ¨ por la puerta grande “ en alguna ocasión. Imaginen a tres chavales jóvenes por los mercadillos de Sevilla buscando obuses de la Guerra Civil sencillamente porque las medidas del tubo de latón del que estaban fabricados coincidían con unas medidas en pulgadas que necesitábamos para nuestros instrumentos. Con el paso del tiempo pensé que habíamos evolucionado a una mentalidad más conservadora y autosuficiente pero, como dice el refrán,¨ quien nace lechón.....¨ Esta forma de actuar es la que nos ha hecho siempre intentar ir un poco más allá y no conformarnos con lo que ya está establecido. Digamos que, a groso modo, tenemos un carácter inconformista y sí, por qué no decirlo, un poco obsesivo.